El grupo Don Sento colabora desde el año 2007 con la Congregación Carmelita de la provincia de Bani, en la República Dominicana.
La congregación de hermanas de la Virgen María del Monte Carmelo llego a la República Dominicana en 1949, precisamente a Bani un municipio costero de 30.000 habitantes a 60 kilómetros de la capital Santo Domingo. Dicha provincia se encuentra en la misma trayectoria del sol y en la ruta de los huracanes cuya temporada se inicia en primavera, por ejemplo para este año ya hay anunciados 13. Uno de los más devastadores se presentó el 31 de agosto de 1979 estableciendo un antes y un después por el daño causado. Miles de damnificados se refugiaron en escuelas y otros centros, pero el Gobierno no ofrecía soluciones. En la zona norte de Bani, circundada por lomas cafetaleras, los misioneros canadienses habían comprado mucho terreno para construir un barrio digno para situar a la gente formando asociaciones para la educación y el desarrollo.
Como la situación se agravaba, los Padres decidieron donar el terreno; con los materiales y ayuda internacional se construyeron barracones para alojar a la gente. Viendo la necesidad de construir una escuela, el primer pabellón lo construyeron los Padres con ayuda de la comunidad y el resto la Congregación de las Carmelitas. De inmediato se llenó la escuela y hubo que ampliarla, pero los niños se desmayaban en el aula y hubo que buscar alimentos pronto. La Embajada Canadiense construyó un comedor que todavía hoy es un salón multiuso, donde se come, se tienen reuniones de padres, se ensayan bailes folklóricos y se celebra la Eucaristía los domingos.
El barrio está lejos del centro de la ciudad y no disponía de atención médica, se inicio un dispensario médico.
Hoy la escuela tiene 1300 alumnos durante el dia y nocturna para adultos 340.
El comedor fue completado con una cámara frigorífica donada por una familia de Cataluña. El dispensario médico, tambien fruto de donaciones, hoy atiende a una población de 8 sectores ofreciendo servicios de medicina general, y varias especialidades: odontología, cardiología, ginecología, dermatología. Cuenta con una farmacia bien surtida, laboratorio y rayos X.
Recientemente se ha creado un taller de manualidades que se ha convertido en el proyecto estrella. El Programa financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tiene como objetivo capacitar a jóvenes que han dejado la escuela para un trabajo productivo. Se les dan todos los materiales gratis y un diploma reconocido internacionalmente con las normas de calidad ISO 9000-2001.
Hemos iniciado cursos de auxiliar de farmacia, de Informática, de Cosmetología de Peluquería y de costura. Suelen durar 3 meses y uno de practicas en la empresa respectiva que suele durar mes y medio, tienen seguro y un incentivo para transporte.
El Grupo Don Sento ha ayudado montando unas clases particulares para niños y niñas que estaban sin escolarizar y que necesitaban de un apoyo extra para poder recuperar el tiempo perdido y poder insertarse en los cursos escolares que les corresponden.
Esta ha sido una hermosa experiencia, y aún no sabemos el alcance al que puede llegar, pero ha recuperado de la calle a varios de ellos y ha aliviado la situacion familiar al atender a estos niños hijos de familias desestructuradas, de padres con problemas mentales y muchos de ellos negados por los familiares. La maestra ha sido excelente y está dotada para este tipo de problemas. Los niños que no sabían leer han adelantado a los de su nivel, han mejorado en todos los ordenes, conducta y comportamiento notables y todos van a pasar de curso Gracias a Dios.
Quiero agradecer, desde aquí, a todos vuestros aportes y a Dios que ha tenido tantos detalles conmigo. Esos granitos de arena que entre todos hemos juntado nos han ofrecido una hermosa playa de solidaridad y embellecido un trocito de éste maltratado planeta, despertando la esperanza y la ilusión en quienes la habían perdido.
¡GRACIAS!
Hermana Maria José
Bani, República Dominicana.
Algunos del Grupo Don Sento las visitamos en el 2007 y quedamos impresionados por toda la labor que tan pocas mujeres han realizado a lo largo de los años, pero también nos quedamos pensando lo mucho que se puede aprovechar aquí de todo lo que tiramos, especialmente del material de construcción.
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A continuación unas cuantas fotos que muestran un poco del barrio y del recinto se ha construido con materiales de desecho de las constructoras locales y con la ayuda voluntaria de antiguos ex alumnos de la Hermanas Carmelitas. Estos alumnos se pusieron manos a la obra para montar el centro en sus horas libres, y su trabajo consistía en construir los baños, salas de aulas, el patio de recreo, hasta ir recogiendo materiales de desecho, que en una zona de estas características no abundan.